lunes, 9 de enero de 2017

LAS FUNCIONES DEL DELEGADO


La función del delegado de clase en las aulas


Las funciones que realizan los delegados en las aulas son las siguientes:

  • Ocuparse de escribir la fecha  y de abrir y cerrar las persianas.
  • Recoger el dinero para excursiones u otras actividades que se vayan a realizar. Anota en una ficha aquellos alumnos que han pagado y los que faltan por pagar.
  • Hablar con docentes para comentarles cualquier asunto, siendo enviados por el tutor o por su grupo de alumnos.
  • Controlar el parte de asistencia de alumnos a clase, anotando las faltas de asistencia correspondientes.
  • Ir a buscar recursos específicos para las clases, o ayudar al docente a transportarlos hacia otra clase.
  • Debatir cualquier cuestión que afecte al grupo y al buen desarrollo de las clases: tareas, calificaciones, actos de graduación, excursiones, fechas de exámenes, actividades puntuales (ej: Día de la Paz),  conflictos que han sucedido dentro del centro educativo, cambios que surgen en los Sistemas Educativos y que no convencen etc.
  • Participar en la organización de diversas actividades del centro (ej: día de la paz, día del libro…) e incluso cooperar en la organización de un evento específico que influya a nivel local.
  • Dialogar con los representantes de los alumnos en el Consejo Escolar sobre cualquier tema que pudiese afectarles.
  • Realizar pedidos de fotocopias de apuntes para su grupo-clase, en caso de necesidad. Ocuparse de repartir dichos materiales una vez estén listos.
  • Ayudar al docente (incluyendo al tutor) a resolver conflictos que han surgido en el grupo-clase o que les han afectado.
  • Cooperan en las actividades realizadas por el tutor cuando sea necesario, pudiendo cooperar con ellos el orientador del centro educativo.
  • Participan en el consenso de normas y valores, en colaboración con el resto de alumnos de su grupo-clase.
  • Hablar con el tutor acerca de cualquier tema que pueda afectar al grupo-clase, siendo portavoz de su grupo: conflictos con el profesorado, reclamaciones sobre fechas de exámenes, dificultades a nivel general en el grupo-clase con alguna asignatura específica, etc.


Hay que dejar claro qué acciones no forman parte de las funciones de un delegado:

  • Un delegado de clase no equivale a ser el “mayordomo”. El delegado de clase no debe realizar cualquier recado que le pidan sus compañeros: “Búscame a la maestra de Historia y dile que no he podido entregarle el trabajo porque se me ha estropeado el ordenador”.
  • El delegado debe saber imponer su autoridad y saber diferenciar de aquellas responsabilidades y solicitudes que afectan al grupo entero y otras más relacionadas con necesidades individuales, que debe resolver cada uno por cuenta propia.
  • Nunca un delegado de clase debe ser aquel que consideren como el más “guay” de la clase. Cierto es que puede ser alguien que sea un “líder”, capaz de ganarse el respeto de sus compañeros, pero a su vez debe ser alguien responsable y consciente de la importancia de su labor: que trate bien a todos sus compañeros y sepa escuchar.



Si un alumno decide responsabilizarse y acoger las funciones propias de un delegado, deberá tener en cuenta que existen tanto ventajas como inconvenientes. En lo que se refiere a las ventajas, podemos destacar las siguientes:

  • Permite desarrollar numerosas habilidades que son fundamentales dentro de los perfiles profesionales que se demandan en la actualidad: habilidades sociales, responsabilidad, técnicas de gestión de información, trabajo en equipo, asertividad (cuando tiene que defender la postura de su grupo-clase como portavoz del grupo), empatía (debe aprender a ponerse en el lugar de sus compañeros de clase), etc.
  • Es un miembro de vital importancia para satisfacer las necesidades e intereses de sus compañeros de clase. Desempeñar un cargo de responsabilidad ayuda a mejorar la autoestima y autoconcepto.
  • Si todo se desarrolla de manera positiva, el delegado puede ganarse el respeto de sus compañeros y mejorar positivamente el concepto que tienen los demás sobre él.

Entre los posibles inconvenientes, están los siguientes:

  • Requiere dedicación, teniendo que reducir el tiempo dedicado al ocio y al tiempo libre para poder satisfacer las demandas.
  • En ocasiones, debe perderse algunos recreos para poder cumplir con sus funciones.
  • A veces, tiene que tomar decisiones que pueden ser contrarias a las defendidas por sus compañeros de clase, pero siempre pensando en el bien de ellos. Puede llegar a provocar situaciones polémicas entre ellos que pueden llevar a peleas y a que sea rechazado por sus compañeros de clase, incluso sus propios amigos.
  • En ciertos momentos de tensión, pueden sufrir síntomas de ansiedad, sobre todo cuando tiene que justificar alguna conducta disruptiva llevada a cabo por su clase, en general.

¿Cuáles son las actitudes que debería tener el delegado?

  • Responsabilidad en su trabajo.
  • Habilidades sociales: capacidad de hablar en público, dirigirse a cualquier persona (incluso desconocida), capacidad para trabajar en equipo, capacidad para saber decir que no, ...
  • Asertividad para saber defender los intereses de su grupo-clase, y empatía para saber situarse en su lugar.
  • Ser ordenado, capaz de gestionar todos los datos relacionados con los alumnos (ej: el pago de unas fotocopias, de una excursión, etc) de una forma ordenada y sistematizada.
  • Tener iniciativa a la hora de plantear propuestas al tutor pensando siempre en las necesidades de sus compañeros de clase.
  • Ser capaz de escuchar activamente a sus compañeros y al profesorado.
  • Ser respetuoso con sus compañeros de clase y resolver conflictos de forma pacífica, a través del diálogo y la negociación.
  • Debe ser un ejemplo a seguir por todos sus compañeros.


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